

El iconógrafo un instrumento del Espíritu
Que el iconógrafo sea un «instrumento del Espíritu» implica que su labor trasciende la mera creación artística individual para convertirse en un ministerio carismático y sacerdotal al servicio de la Iglesia. En la tradición oriental, el verdadero Iconógrafo divino es el Espíritu Santo, quien es el «dedo de Dios» que dibuja el Icono del Ser con la Luz increada.


El canon y la libertad del iconógrafo
En la tradición de la Iglesia de Oriente, el canon no se percibe como una estructura externa de censura o una limitación a la creatividad, sino como el eje espiritual y técnico que garantiza la autenticidad del icono y la verdadera libertad del artista. Para el iconógrafo, el canon es la forma en que la Iglesia imprime el camino del hombre hacia su salvación, actuando como una "norma interior" más que como una prescripción impuesta desde fuera.


Lévkas
Se denomina lévkas (левкас) a la capa de imprimación, que se aplica a la madera para el aparejo de la tabla, es siempre blanca cuando se utiliza la técnica de la tempera al huevo. El lévkas se prepara con polvo de yeso.


El trabajo del iconógrafo en las iglesias (Pintura mural).
Tradicionalmente, un iconógrafo, a diferencia de un artista, no es considerado el autor de una imagen específica, es solo un transmisor de l


Sankir
Sankir (Ru. санкиря) es el tono inicial y preparatorio que cubre todas las carnaciones en un icono. Durante el trabajo posterior, el sankir permanece el tono de la sombra. El color del sankir puede variar desde el verde oliva más típico de las escuelas griegas, hasta el ocre rojizo más propio de las carnaciones rusas. El propósito del sankir es la formación del volumen del rostro, aportando el contraste que enfatiza la luminosidad del icono.
































